Acá estoy, amigo, para decirte lo que pienso. Aparte de profesionalmente en el pasado, nunca tuve mucha consideración por los Blog o por el Internet en general. Pero debo admitir que vivo en la era de la información sin escalas. Y no pienso abandonar este mundo, aún cuando se me muestre casi siempre escoñetado y sin sentido.
Pero no soy un pesimista. Al contrario, soy un enamorado de la vida y de lo que la vida brinda. Sé que es díficil, cuando tienes dos dedos de frente, ser una persona feliz con lo que pase a tu alrededor. Pero en realidad soy feliz. Vivo con una mujer maravillosa, quién me da las ganas de luchar todos los días. Cuento mís bendiciones y mis lamentos, de la misma forma que cualquier otro ser humano.
Por ello el titulo de este Blog. No pude pensar en otro, más que mostrarme cómo soy, un hombre común. 26 años llevo en este mundo, queriendo escapar de lo común, lo pedestre. Ya no más. Abrazo mi condición como quién se ve en el espejo, y ve al otro lado un ser corriente y ordinario. No puedo ser otra cosa.
En este blog, que no tiene tópico especial, hablaré de lo que me de la gana. Aunque me traiga consecuencias. Probablemente nadie lo leera, pero su tu te consigues con esta página oculta en el espacio infinito del internet, bienvenido. Espero te divierta, por lo menos, de mis desgracias y mis triunfos. Sí te divierten mis desgracias, enhorabuena, demostraste ser miembro de nuestra especie. Sí te divierten mis triunfos, sí te alegras por ellos, enhorabuena más todavía, demostraste ser un buen miembro de nuestra especie. Más allá, demostraste ser racional.
Algunas cosas que escriba parecerán crudas, rudas u ofensivas. Otras, a lo mejor, te parezcan cursis y edulcoradas. Me disculpo de antemano ante las dos cosas. Ser grosero y kitch son algunos de mis defectos. Pero ten en cuenta, buen amigo, que no pienso las cosas que escribo, como verás en algunos errores de redacción u ortografía, que seguro cometí mientras escribia esto. Sere un infractor recurrente de esas leyes, escritas por no se quién en no se donde. Lo que sí te prometo es que sere lo más claro posible, lo más honesto posible, lo más yo que pueda.
Cómo te dije, no tengo tópico ni tema preferido. Pero puede ser que hable de política. Hago mención aparte, por que tengo la dicha de ser venezolano y en nuestra tierra, la política es un tema peliagudo. Un tema espinoso en verdad, en donde familias y amistades se han roto por culpa de esa actividad humana, la ciencia de mandar y obedecer. No tengo la mínima intención de ser polemico, pero estoy seguro que no podre evitarlo, por que lo que diga en política ofendera a uno y a otros. Pero otra promesa (parezco político) es que trataré de ofenderlos a todos por igual que es una de las formas más honestas de pensar y hacer política.
Y una última cosa. Preguntame y dime lo que quieras. No me molestará nada, por que nunca te vere el rostro, ni sabre como eres, ni como piensas en realidad. Lo hermoso de esta válvula de escape es que puedo decir lo que quiera desde una relativa anonimidad. Obviamente uso mi nombre real, y algunos me conocerán, pero en realidad no veo posible que te conozca a tí, lector ocasional y sí te conozco, cuando me veas, comentame que piensas e invitame un café. Te lo aceptare, y podremos hablar de lo que quieras. Sí es de cine, estaré encantado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario