En las riberas del Nilo, en El Cairo, un hombre que gobernó durante 30 años no lo hará más. Los Egipcios están acostumbrados a largos reinados (Ramses II gobernó egipto por 66 años) pero en la época del Twitter, Facebook y Google, 30 son demasiados. Y en realidad son demasiados, bajo cualquier standard.
En Venezuela, ambos bandos que pugnan por el poder, aplauden el hecho. Dibujan paralelas imposibles entre lo sucedido en la plaza de Tahrir, con sus propias historias personales. Pero en realidad, lo que ellos hacen y lo sucedido en Egipto es un juego político. Algunos están conscientes y otros no. Pero es un juego, simple y llanamente.
La oposición dibuja el paralelo imposible de que el pueblo egipcio; musulmán, africano y con 83.082.869 habitantes es igual al venezolano, católico, latino y con 30.102.382 habitantes. Lo único que se parecen ellos y estos es que usan las redes sociales. La lucha de la libertad del pueblo egipcio (con un presidente que gobernó bajo un decreto de estado de excepción de más de 20 años, apoyado en el brazo militar y de inteligencia y que deriva bajo el signo neo liberal) es igual a la venezolana (con un presidente electo, con una constitución que nadie niega y bajo un supuesto signo socialista)
El gobierno no se queda atrás en los paralelismos inventados. De nuevo, igualan todos los pueblos del planeta en una masa uniforme de gente pobre y con conciencia social (que el mundo sea en su mayoría pobre, no significa que la postura hacia la pobreza sea la misma, o por lo menos, la concepción de lo que ser pobre significa) Que los pueblos, estos pueblos, luchan todos contra el imperialismo, y que lo sucedido en Egipto es una manifestación de ello. Algunos osan decir, que el ejemplo libertario de Chávez está detrás de todo. Todo es, por lo menos, una falacia lógica.
La realidad en Egipto es distinta a los paralelos alocados. La gente de Egipto se canso de verle la cara a Mubarak, quiere espacios más flexibles para expresarse (más flexibles no más libres, por que el Corán censura más que cualquier gobierno sobre el planeta) y otro presidente, con otro plan y con un poco menos de corrupción (Mubarak es el hombre más rico del planeta, con 700 billones de dolares en diversas cuentas secretas en el extranjero)
No dibujemos paralelas, que nuestra realidad ya es lo suficientemente jodida para ponerse a buscar hermanitos gemelos. No me como el cuento de que vamos a ser como Egipto, en unos 20 años, por que en 20 años, estoy seguro, no estará Chávez ni su partido gobernando Venezuela. Aceptenlo. Este momento histórico, irrepetible como cualquier otro, tiene fecha de vencimiento. Por que ninguno lo es para siempre. Lo que quede, será objeto de estudio para nuestros hijos, sacaremos conclusiones, nos quedaremos con lo bueno y aprenderemos (dios quiera) de los errores. Y seguiremos adelante
A la oposición, les digo que muy arrecho que lleguen a algún sitio si no se quitan la careta de victimas de un tirano. Por muy jodida que este la vaina, por muy abusador que sea el poder (y todo poder es, por naturaleza, abusador) no estamos en una dictadura... NO LO ESTAMOS.
Trabajen, propongan y si algo nos enseñaron los procesos electorales recientes, quizás si se ponen serios, puedan, por que no, llegar al poder. Sólo acuerdense de su discurso y no hagan lo mismo que dicen que hace el gobierno, aunque se que este es un rezo para oídos sordos. Abusarán de su poder, por que eso hacen los gobiernos, es la base fundamental del Estado moderno, la medida en que abusa, es la medida de un buen gobierno civil. La violencia es la sangre (metaforicamente y literalmente) del Estado. Nadie quiere matarlo y no morira sólo.
Así que dejense de pendejadas. En Egipto, una nueva élite dirigirá los destinos del país africano. El pueblo nunca manda. Porque, realmente, hay más personas que prefieren obedecer. Ó más simple, si el pueblo manda, ¿a quién manda? Si todos son gobernantes, nadie lo es.
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